Google Nation o la dictadura del contenido
Uno de los mantras repetidos por agencias y profesionales del marketing por internet: “promocione su negocio en internet creando contenidos de calidad”. La principal motivación para ello es lograr ser referenciado lo más posible en internet, y sobretodo, obtener buenos puestos en los resultados de búsqueda de Google.
Esta orientación de todo el mundo en internet a satisfacer los dictados de Google yo lo llamaría ‘Google Nation’, y hay que aprender a jugar con sus reglas. En Google Nation usted no puede perder el foco de lo que realmente importa: comunicar el valor de su negocio para conseguir más clientes.
Crear contenidos para posicionar mi negocio.
“Hacer contenido de calidad“. Si publico artículos y vídeos interesantes los medios de comunicación, los blogs y redes sociales se harán eco, y lograré introducir mi oferta entre multitud de audiencias, y ser encontrado fácilmente en los resultados de búsqueda. Hasta ahí todo claro.
Pero… ¿Qué ocurre cuando entra en juego la competencia? Una empresa de alimentación por ejemplo se ve obligada a crear más y mejor contenido que su competidora para poder posicionarlo mejor en Google, un empresario se ve obligado a escribir o pagar artículos sobre su sector… ¿Dónde está el limite? ¿A dónde nos lleva todo esto?.
Una nueva forma de esclavitud corporativa…
¿Mi negocio es escribir artículos? ¿Empresario o showman? ¿Cuál es mi negocio? ¿escribir artículos, regalar reproductores de MP3? Algunas empresas más o menos relacionadas con internet incluso hacen sorteos de gadgets. Ya puestos sería interesante también sortear viajes para pasar la Nochevieja en Berlín, o participaciones de Lotería ¿porqué no? Al fín y al cabo parece que se trata de ganar notoriedad haciendo de todo menos a lo que realmente me dedico.
Muchos negocios de todos los tamaños se ven obligados a crear alguna forma de contenidos interesantes: en parte porque así se lo piden las agencias de comunicación, y en otra parte porque es la única forma de ser referenciado y aparecer bien posicionado en buscadores. Y lo hacen a través de blogs, periódicos, minisites, redes sociales, etc. La intención es buena, y sin embargo en muchas ocasiones se pierde tiempo y dinero por no tener claro el dilema que se plantea en todo este fenómeno.
El nuevo dilema del innovador: ¿Usted ofrece un producto o un show?.
Internet ofrece una gran oportunidad para cualquier negocio, en la forma de herramientas para crear, posicionar y compartir contenido: en forma de artículos, notas de prensa, vídeos, reportajes, etc.. Esto representa la oportunidad de abrir un canal de comunicación con cualquiera de sus públicos: clientes, empleados, etc. de doble dirección.
Sin embargo hay dos formas de abordar el problema:
- Como persona o como empresa comunicar que conozco mi negocio, y dejar claro el valor que puedo aportar a través de artículos, documentos, etc. Contenidos que pueda usar como apoyo a mis comerciales, o para ayudar a mis clientes a saber más de mi producto, sus ventajas etc.
- Por otro lado, puedo involucrarme en crear y opinar sobre multitud de temas ajenos a mi ambito de negocio. Incluso (pretender) competir con medios de comunicación ya establecidos, y crear una publicación genérica sobre temas como medioambiente, alimentación, etc.
Lo primero tiene todo el sentido, y con inversiones relativamente pequeñas se pueden conseguir grandes resultados. Lo segundo no lo tiene, ni siquiera gastando mucho dinero: su negocio no es un negocio editorial.
Google Nation le obliga a crear contenidos, pero hágalo sobre lo que realmente importa: su negocio.
Utilice las nuevas tecnologías que le ofrecen servicios como LastInfoo para publicar lo que sus productos o servicios pueden hacer por sus clientes, sus ventajas, porqué es mejor que los demás, porqué usted y no otros. Hágalo de la forma más creativa y original que pueda, pero mantenga el foco en su propia oferta.
Deje que la gente que no tiene nada interesante que contar de su oferta lo siga haciendo, pero usted no se disperse tratando de entrar también en el negocio editorial: no lo conseguirá y lo peor de todo: no se diferenciará.
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